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martes, 2 de marzo de 2010

PARTE III, En un lugar desconocido

El día empieza a clarear, Suenan las sirenas de las ambulancias, las bocinas de los autos, a lo lejos, el canto de los pájaros, El sonido de los notiicieros, Miro mi reloj, 5:39 de la mañana, el tiempo se ha pasado volando y mi mente se ha esfumado. Pero ya regresando en mi mismo, me despabilo, aún con dolor, me levanto de la cama, con pesar, camino hacia al espejo y me miro, con asco, estoy super demacrado, siempre termino así luego de una borrachera, Camino hacia mi puerta, miro el pomo plateado, y pienso, ¡MI VIEJO!. Es claro que en el estado en que estaba, no podía haber llegado solo a mi casa, abrir la puerta, y subir a mi cama, o al menos sin hacer ningún ruido. lo más seguro es que mi viejo me haya abierto la puerta, y que me haya visto y en instantes me haya sacado el aliento y las contorsiones producidas por el alcohol. Estoy muerto, me digo, aún más, mucho más muerto de lo que me siento ahora mismo.
Abro la puerta, con miedo, con cuidado de no hacer algún ruido. La puerta se abre lentamente, y esta lo suficientemente abierta como para poder salir, pero no preveo que hay un peluche en el piso, esos peluches a los cuales cuando se les presiona la pata emiten alguna cursi melodía. Piso el peluche y se escucha una canción que en el silencio de la casa, es como una bala disparada. Extrañamente no escucho la cama de mis padres moverse, no escucho nada, es raro, pienso. Pero lo tomo como un golpe de suerte, salgo del cuarto, y voy al baño. Me lavo, me mojo la cara, me cepillo los dientes, me miro otra vez al espejo y salgo del baño. Bajo al primer piso, donde esta la cocina, la sala otro baño, y un garaje. Lo hago silenciosamente. En la cocina, me preparo una limonada, para cortar el mareo. Tomo agua, mucha agua. Como un pan con jamonada procurando hacerlo lo mas silenciosamente posible. Pero otra vez me gana la torpeza y cuando lavo mi vaso en el fregadero, boto una olla que suena estrepitosamente.¡MIERDA!, recojo la olla, resignado de haber despertado a alguien en la casa. Y me dirijo arriba. Escucho la TV del cuarto de mis padres prendida, me acerco al cuarto. y me asomo pegado a la pared. Veo, algo no esta bien. La cama está destendida, pero no están mis padres. Me dirijo al cuarto de mi hermana, tampoco está, son las 6: 05 de la mañana. No pueden haber salido a trabajar. voy al cuarto de mi hermano, él nunca se levanta a las 6. abro la puerta, No hay nadie, y la cama está destendida. subo al último piso, a ver a mi Argos, mi perro. Tampoco está. ¡Qué pasa, qué pasa!, me repito mentalmente, Qué pasa, balbuceo. Y me entra el pánico de estar en una pesadilla, de aún no haber despertado...

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