Contador Web

miércoles, 10 de marzo de 2010

PARTE IV. Fuera de lugar.

Bannnnng!.

----------------------------------------------------------

Me levanto, con dificultad. He perdido la conciencia por, 10 min, son las 6:18. ¿Qué fue eso?,  parecía el Sonido de una bala, es cierto que nunca he escuchado una de cerca, pero se parecía tanto al sonido de las películas. Estoy tranquilo, mi respiración esta agitada, pero mantengo la calma. Avanzo con cuidado, a mi cuarto, busco algo, algo duro, de metal o de madera, algo para golpear, agarro lo primero que encuentro, un bate de baseball de madera, me armo de valor, salgo, sigilosa pero agilmente, primero el cuarto de mis padres, nada, el cuarto de mi hermano, vacío, el de mi hermana, sin rastro de persona alguna, arriba, en el tercr piso, nadie, y tampoco Argos,¿Dónde está Argos?. Bajo al primer nivel, en la sala, nadie, sigo buscando, pero, derrepente, algo me llama la atención. Veo los cojines de mi sillón, y algo no me resulta familiar, veo el color de las cortinas, la mesa de centro, el diseño del televisor, algo no cuadra. Extrañamente, me siento fuera de lugar, como si ésta no fuera mi casa. O como si fuera una versión distinta de ésta. Estoy aletargado. confundido. Pero en medio de mi confusión, algo me interrumpe. Un "crack" proveniente de la cocina. ¡Otro, y otro!, y ¡otro!. Agarro mi bate, con fuerza, y lo preparo para asestar un golpe. Voy rápido a la cocina, y sin dudar emito un grito muy potente. y golpeo imparcialmente el aire. Luego de 3 segundos, percibo que no hay nadie en la cocina. Aunque esos sonidos fueron muy fuertes y claros. Una rata quizá, o un gato, o no se qué. MIERDA, me siento en una silla, mejor dicho, me desplomo en una silla, estoy abrumado, no sé lo que sucede, no sé dónde están todos, no sé nada. Me revuelvo el cabello con las manos. Me doy un par de cachetadas, y me digo, ¡Despierta!, ¡despierta!, ¡despierta!, y así incontables veces. me canso. Tengo ganas de ir a dormir, y estoy seguro que si lo intento, podría dormir todo el día, pero necesito saber a dónde se han ido todos. Me paro. camino hasta la puerta de la sala, que también es la puerta de la calle, intento abrirla, pero está con llave, maldición, me digo. Mis padres siempre echan llave en la noche. Piensa, piensa, me digo, y subo al tercer piso. el tramo es corto, pero en mi estado es como correr 100 metros planos , llego jadeando. El sol está empezando a salir. Intento, de nuevo, buscar a Argos, nada. me dirijo a la pared del 3º piso, a ver a la calle, no hay mucha gente, sólo personas vestidas de traje, dirigiéndose a su trabajo. Con las manos en la pared, hundo mi cabeza entre mis hombros. Me sacudo la cabeza, el calor me produce agitación. necesito sombra, bajo al 2º piso. Voy a mi cuarto. caminando, reviso mis cosas, así tal vez puedo reconocer alguna pista de mi paradero en la madrugada. nada especial. veo mis llaves, unos cigarros. mi celular, y...Un papelito arrugado. pongo cara de intriga. Y me dispongo a abrir el papelito, lo abro. hay un número de celular escrito. 986742691. No conozco ese número. Cojo mi celular. Marco el número. Está sonando...

No hay comentarios:

Publicar un comentario